Los árbitros tienen dos funciones
importantes: evitar que la revista publique información de baja
calidad que deprecie la literatura científica y proteger al
autor contra la publicación de un artículo inferior que
pueda afectar su reputación profesional. La segunda
función es particularmente importante cuando se comienza a
publicar, ya que la calidad de los primeros artículos establece
la percepción del autor entre sus colegas.
Los árbitros consideran la solidez del
diseño experimental, verifican que las conclusiones estén
de acuerdo con los datos experimentales, evalúan las pruebas
estadísticas
empleadas y comprueban que los autores consideraron toda la literatura
pertinente. Los árbitros también pueden opinar sobre
cualquier otro aspecto
del manuscrito, incluyendo la calidad de la redacción. Los
árbitros no reciben paga por su labor; por lo que algunas
revistas
reconocen sus servicios publicando al final de año una lista de
las personas que evaluaron los artículos,
regalándoles una copia de la revista donde apareció el
artículo que revisaron, extendiéndoles una
subscripción gratuita por tiempo limitado o brindándoles
acceso por cierto tiempo a la versión electrónica de la
revista. Todos los científicos deben estar dispuestos a revisar
artículos para las revistas que publican sus trabajos.
Sigue estas recomendaciones cuando te pidan que
revises
un artículo:
Hay dos sistemas principales de arbitraje. En el sistema de árbitros desconocidos, los árbitros conocen la identidad del autor pero el autor desconoce la identidad de los árbitros. En el sistema de árbitros y autores desconocidos, los árbitros desconocen la identidad del autor y el autor desconoce la identidad de los árbitros; este sistema intenta eliminar prejuicios por parte de los árbitros. Algunos árbitros se oponen a las revisiones anónimas y firman la hoja de evaluación para revelar su identidad.