La primera tarea del editor es verificar que el contenido del artículo sea adecuado para la revista y que el manuscrito se haya preparado siguiendo las instrucciones para los autores. El editor puede devolver el artículo inmediatamente si detecta violaciones crasas de las instrucciones, problemas serios de redacción, o si le parece que el trabajo no tiene suficiente mérito científico. Si el artículo pasa la primera evaluación, la próxima tarea es prepararle una hoja de control para seguir su progreso. La hoja varía entre las revistas, pero contiene como mínimo los nombres de los autores, la dirección (postal y electrónica) del autor encargado del manuscrito (corresponding author), el título del artículo, los nombres y las direcciones de los árbitros, la fecha de envío a los árbitros, la recomendación de los árbitros, la decisión tomada luego de la evaluación y la fecha de aceptación o de rechazo del artículo.
El editor le enviará el artículo
a
dos o tres árbitros. Los árbitros son científicos
que investigan en áreas relacionadas con el tema del
artículo
y por lo tanto están plenamente capacitados para evaluar el
manuscrito
y recomendar su aceptación o rechazo. Algunas revistas le piden
al autor que recomiende varios árbitros; la experiencia nos dice
que no hay diferencia entre la rigurosidad de las revisiones hechas por
personas sugeridas por los autores y las escogidas independientemente
por los editores. El árbitro
recibe con el manuscrito una carta con instrucciones sobre el proceso
de
revisión y un formulario para que anote sus
comentarios
y recomiende la aceptación o el rechazo del artículo. Ejemplo de un formulario que se
envía por correo electrónico a
los árbitros; ejemplo de
un formulario que se llena en línea.